¿Por qué te permitiste creer que estabas gorda? ¿Por qué pocos veían que algo andaba mal? ¿Por qué él no lo dijo? Y ni siquiera tu propia familia ¿Cada día y nunca fue suficiente? 60, 55, 50, 45... Todos iban a destruirme, casi acabó con mi vida. Hoy tengo 11,790 días viva y ¿qué se no supone que esta enfermedad debió quedarse en mi adolescencia? ¿En mi pasado?
Me dañé de todas las formas posibles.
Mi poesía confesional fue de mis entrañas al vómito en el váter,
me sobre ejercité, restringí la comida.
¿El tobillo lesionado? No importa, hay que hacer ejercicio.
¿Me corté profundo? Da igual, el ejercicio no debe faltar.
¿Mis amigos me sorprendieron con un pastel sorpresa por mi cumpleaños? Me hago la loca sirviéndoles a todos, tomando fotos, no como nada, se van y hago ejercicio.
¿Mi mamá está alcoholizada? Hago más ejercicio
¿Son las tres de la madrugada? Ejercicio
¿No he comido nada? Ya sabes mi respuesta.
Y el suicidio me seduce más y más,
un frasco de Rivotril en la mochila,
Maravillosa y peligrosamennte me quitaba el hambre.
Siete días sin comer, 44kg y después...

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