Perdóname, no supe amarte lo suficiente.
Mi inexistente autoestima lo rompió todo, estoy a poco tiempo de cumplir treinta y dos años de vida, y todo es tan raro. Sigo sintiendo que soy una niña inmadura y eso me preocupa, pero con todo, soy rebelde, me pinto el pelo de color fantasía, me pongo piercings y me visto sin "elegancia".
Este silencio me asusta, hay eco de mi voz en la casa vacía del corazón. No estoy hecha para esto, amo demasiado, tanto qué duele, y ya no quiero sentir nada, apagar mi fe, abandonar mi intensidad para siempre.