viernes, 17 de julio de 2026

Hombre marchito

Qué horrible sensación se tiene en el pecho cuando al fin ves las cosas como siempre fueron. La decepción duele más que un corazón roto.

Te di todo sin condiciones, te escuché sin interrumpirte. A cualquiera de tus planes dije: "Sí". Perdí tanto, tanto tiempo tratando de abrir un hueco en tu corazón, uno para mí.

Pero jamás quise aceptar que tenías un alma tibia y vacía, que jamás sabrías lo que se siente amar a alguien, convertirlo en una prioridad.

No me rompiste el corazón, me hiciste pedazos por completo. Mi piel sangró como un vino y todo el control que alguna vez tuve se fue completo a la mierda.

Ojalá la vida me alcance para endurecerlo todo, y ojalá la vida te alcance para aprender a cuidar el corazón de una mujer.

🌙

jueves, 16 de julio de 2026

Vacío

Perdóname, no supe amarte lo suficiente.

Mi inexistente autoestima lo rompió todo, estoy a poco tiempo de cumplir treinta y dos años de vida, y todo es tan raro. Sigo sintiendo que soy una niña inmadura y eso me preocupa, pero con todo, soy rebelde, me pinto el pelo de color fantasía, me pongo piercings y me visto sin "elegancia".

Este silencio me asusta, hay eco de mi voz en la casa vacía del corazón. No estoy hecha para esto, amo demasiado, tanto qué duele, y ya no quiero sentir nada, apagar mi fe, abandonar mi intensidad para siempre.

jueves, 9 de julio de 2026

El suicidio del amor

Se acabó, y esta vez fue para siempre: no más mensajes, no más llamadas, y una foto que no aparece, indicando el final de mi razón para amar.

Me sobra rencor a la vida y a mi TCA, que me ha quitado casi todo, y el amor, siéndolo todo, ahora no es nada. La puerta se cerró y siempre tuviste razón. Éramos una vela quemando en ambas puntas.

Ahora, solo recuerdos, fotografías mentales, flashbacks y vacío, muchísimo vacío.

Como dijo alguna vez: me tocó aceptarlo.

viernes, 26 de junio de 2026

Sigues ocurriendo

No voy a buscarte, no voy a escribirte ni voy a pedirte inconscientemente que no te olvides de mí, pero sí le escribire al vacío que dejaste en el corazón.

Si te nombro cometeré un error otra vez y haré la herida más grande se quebrarían varios corazones

Así que, por una hermosa catarsis, le escribiré a tu ausencia, te convertiré en otoño, octubre fue el descubrimiento de un amor condenado al fracaso, pero una historia digna de escribirse.

Y sigo escribiendo otra vez, a la fotografía mental  de aquellos lugares donde solo eramos tú y yo, solo nosotros atravesando miedos con risas.

Todavía veo tu sombra tras de mí, o escondida en las pocas cosas que pude conservar de tí.

Te veo en el anillo de tortuguita , en la caligrafía que me dejaste en una sencilla hoja arrancada,  te veo en la única vez que estuviste en mi habitación, sin intenciones sexuales, estuviste esperándome para pasar las navidades contigo.

Te veo en el recuerdo de que ese día me besaste con furia, como sintiendo que era el último, como si fusionarte conmigo desaparecerían las polaroid de mi espejo, las que te lastimaron.

Estás en las canciones que escucho, en las que te dediqué, en las tardes de soledad y silencio.

Creí que el tiempo se aceleraría con el río, pero en cambio, el tiempo se casó con los recuerdos y ahora avanza lento, muy lento.

Apareces en todas las puertas y ventanas que abro, hasta cerrando los ojos, mi cerebro rebelde evoca tu cara, tus ojos negros, tu cabello liso y azabache, tu bicicleta cuando me esperaste, la primera vez que nos conocimos de verdad.

Aún, te confieso, no sé que hacer con lo que dejaste vivo. ¿Acaso debo asesinarlo?

Tu ausencia no quiere ser ausencia, cuando camina a mi lado, duerme conmigo e incluso pronuncia mi nombre como lo hacías con tu voz.

He tenido personas que se van en silencio, y sin tragedia, pero tú te convertiste en el paisaje de mi alma, como un cuadro artístico en el museo del desamor.

Amanezco incompleta, y tengo una herida fresca, que no sangra pero tampoco cicatriza.

Y aunque firmemente ya no pronuncio tu nombre, sigues construyendo un hogar en mi alma.

No necesito tu nombre para amar cruel y bellísimamente, como siendo, irónicamente, la mejor de mis ausencias. 

miércoles, 17 de junio de 2026

Adicción

Todo empezó con una niña que nadie supo querer, una adolescente a la que la vida rompió de todas las formas posibles. 

Una adolescente que no encontró el amor; ni en sus padres, ni en sus amigos, y mucho menos en una pareja que que la quisiera tal como era, auténtica. 

La autenticidad solo la hizo "amiga", no "amor", tenía que ser la niña fea que te hace reír, y después de ser un bufón, lloraba viéndose en el espejo y diciendose: ¿que hay de mis sentimientos?

Después esa adolescente desarrolló problemas alimenticios, cutting y un inmenso odio hacia ella misma. Se dio cuenta que solo en el TCA era amada, aceptada y deseada.

Y eso se volvió su infierno.

Llegaron las primeras pastillas para callar las voces de su cabeza, y ella sintió todo tan bien, que consumió cada vez más y más dosis.

La adulta se volvió drogadicta se cansó de cuidar a los demás y no cuidarse ella misma. Después de ser "la hija perfecta" se hizo una paciente psiquiátrica más, que dejó toda su vida vida en en pausa.

Ella no logra dejarlo,
Alejandra no puede,
yo no he podido.

Estoy destruyéndome mental y físicamente. Castigo a mis órganos, fragmento y borro mis recuerdos, Incluso los más bellos.

Perdóname, 
no pude otra vez, 
te he lastimado,
los he lastimado
a todos
Perdón

Te he visto llorar,
me duele tu dolor y sin embargo sigo drogándome.

Esta adicción es un huracán destruyendo mi hogar, todo lo que era antes desapareció para siempre

Adicción
pastilla
tras pastilla
Un refugio negativo

Soy adicta porque mi cuerpo es mi cárcel, por eso busco desesperadamente un poco de alivio, del no sentir.

La vida duele menos cuando me drogo, aunque esté mal, no encontré otra salida.

Y me di cuenta demasiado tarde.

sábado, 13 de junio de 2026

Cuerpo

No dejé de amarte. Primero dejó de existir la persona que yo creía que eras.

Yo te ofrecí inviernos, miedos heredados, la parte de mí que contaba calorías como pecados.

Te hablé de mis ruinas. Te dejé entrar. Y mientras yo te mostraba las habitaciones cerradas de mi alma, tú parecías recorrer únicamente los pasillos donde colgaba mi cuerpo.

Ahora lo entiendo. Por eso algo murió tan rápido..No fue el amor. Fue la mentira.

Porque un día mi cuerpo cambió, como cambian los árboles, las estaciones, las heridas.

Y entonces cambió tu mirada.

Ahí comprendí que yo te había amado completa, mientras tú me amabas por partes.

Qué humillación tan silenciosa. Creer que alguien sostiene tu corazón y descubrir que apenas sostenía tu piel.

Por eso ya no te extraño..Extraño a la persona que imaginé. Aquel hombre que habría permanecido cuando la belleza se cansara, cuando los huesos dejaran de verse, cuando el tiempo hiciera su trabajo.

Pero ese hombre no eras tú.

Y no hay duelo más extraño que sobrevivir a alguien que nunca existió.