lunes, 28 de septiembre de 2026

Rompecabezas

​Desde que estoy contigo, como dirían los Jarabe de palo: Todo me parece bonito. Soy consciente de las cosas difíciles, muy dolorosas por las que ambos pasamos.
​Sin embargo, poco a poco eso ha ido quedando atrás, y mi amor ya no se tambalea en un puente deteriorado, ahora toca piso firme y siente el olor de las flores.
​
Mi alma y mi corazón siempre supieron lo que era para mí, y si el universo me presta vida, disfrutaré el regalo más grande que me dio: tú. Todo el rompecabezas finalmente está terminado, y en él estamos tú y yo para siempre.
​
Me me aceleras todo, te quiero ver todos mis días, me haces sentir protegida y ahora la marea no me arrastra ni me ahoga.
​
Escuchar tu voz me estremece, debilidad hermosa, siempre te llevo en la mente y deseo que tú también me lleves en ti, para siempre.
​
Siempre, Andrés.

23/09/26
8:40AM

La noche solitaria nunca fue mía

​Sus ojos color noche fueron su maldición, la soledad nunca fue mía... era suya, ¡siempre fue suya!

​¿Por qué me reduzco tanto ante su presencia? De acuerdo, nunca fui la más bella, pero yo le gustaba, y carajo, ¿cómo no noté mi inteligencia frente a él? Me hice pequeña cuando yo era la única que no solo estimularía su excitación, sino también su cerebro, venidas y venidas de intelecto.

​Él era inteligente, pero estaba roto, y vivía una soledad emocional de la que nadie podrá sacarlo.

​Poco a poco y con paciencia, voy dejando de añorar una noche que nunca fue mía, pues yo me refugiaba de la lluvia y él se ahogó en ella, en su noche solitaria.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Ya no te amo

Si por azares de la vida leyeras esto, sé que te burlarías por lo contradictoria que parece mi afirmación y seguir escribiendo sobre ello. Pero eso es el resultado de lo poco o nada de interés que tuviste sobre mí, que música me gustaba, cual era mi película favorita, los colores pastel que amo, mis miedos, mis problemas familiares, simplismo en tu repetido mal consejo:  que el ejercicio me salvaría de mis trastornos. El ejercicio es bueno, en muchos aspectos, pero no sana un trastorno mental, y yo tengo tres. Qué ignorante, y no es una ofensa, es que ni siquiera quisiste eallar y escucharme, a voluntad no quisiste aprender, por tu arrogancia y por tu soberbia, ¡Qué pecado admitir un error! 

Estoy segura de que nunca leerás estas palabras, pero aprovecharé para seguir haciendo catarsis...

Hoy me di cuenta de algo que pensé que nunca pasaría: No he sufrido más por ti, no he llorado por las noches, el peso en el alma, el que no me dejaba respirar, se ha ido, al fin puedo tomar aire y seguir adeltante, seguir, alejarme de la autodestrucción.

Puedo decirte que ya no te amo, pero pensándolo mucho, me di cuenta que nunca te amé. Que fuiste un capricho, un reto de ser amada y elegida, una obsesión que engrandecía detalles comunes, que se ilusionaba por una caricia, por un beso. Mi cerebro rebelde desechaba lo malo; como utilizarme aún sabiendo cuán vulnerable estaba, te confesé mis sufrimientos, y aún así, acostones preferías. Nunca te importó lo que ya sabías: me estaba ilusionando.  

Una vez obtenida la maldita cogida, volvía a ser a la que no escuchabas, la que no te importaba. Sólo Dios, si existe, sabrá si te amé o no, pero hoy sé que...ya no te amo, ya no más. Mi esposo me salvó la vida, curo mis heridas, junto los pedazos de mi alma y me regaló alguno de los suyos, sacrificó todo para curar el dolor que sentía. 

Tú, Tú nunca hiciste nada, solo otra tonta se enamoraría de alguien como tú, que antepone sus intereses por sobre todas las cosas, que disfrazaste de soberbia tu baja autoestima, tus complejos con el color de tu piel, con todo tu físico, sin pensar en lo esencial; lo bello que es amar el alma de una persona sin importar si es moreno o rubio, alto o bajo, musculoso o pasado de peso. Ojalá algún día abras los ojos y veas en la gente más allá de un aspecto.

Ya no, no te amo.


viernes, 4 de septiembre de 2026

Consciencia

Te estoy correteando, diría Latín Mafia. Te busco, te necesito, te quiero.  No te vayas, lucha por mí.

Te tengo que olvidar,
Poco a poco olvido tu voz, diría José Madero.

Y eso me aterra, ya no estarás jamás. Te fuiste y solo queda aceptarlo, como si jamás nos hubiéramos conocido.

Te llevo en el alma
¿No volverás nunca?
No, no, no.

Me tendré que reconstruir,
Te voy a olvidar.

Olvidar, olvidar, olvidar,
Olvidar para siempre.

Mi pasado eres, el tiempo no se detendrá, no te quiero dejar.  

Terroso

En mi vida, en tanto camino terroso, cargo con el dolor que yo misma meprovoqué. Fue mi consecuencia y no diré que no me lo merezco.

Lo perdí casi todo, incluso mi tranquilidad y aún no sé cómo no volverme loca.

No quiero perderme en el camino.

martes, 1 de septiembre de 2026

Epístola para un hombre que no me leerá

Querido tú

Jamás me atrevería a enviarte esta carta,
no quiero sentirme vulnerable ante ti.
Escribo esto para no esconder 
ni censurar nada de lo que siento por ti

Fingiré que entrego esta carta en tus manos,
aunque no sea cierto.
Aquí no pienso fingir que ya no estás en mi corazón.
estoy cansada de engañarme a mi misma.

En las madrugadas apareces 
y mi insomnio crece y duele.
Pensando en las calles donde alguna vez estuvimos juntos.

Tu mano sosteniendo la mía,
Pasando tantos años, aún sigues en mí
como desde el principio.

Te amo en la catástrofe.

Perdón por mis decisiones inmaduras,
por el capricho de ser tuya.

Aún con dolor, te digo y me digo
que el amor no siempre salva y sobrevive
a la marea. 

Tengo la certeza de que no volverás,
así que deseo que encuentres la paz,
la que no supe darte, que encuentres a esa mujer
que ames con intensidad y compromiso, que seas feliz.

Cuando tu recuerdo no hiera,
podré visitar nuestra historia con una sonrisa.
Dejo esta carta como testigo de que el amor
sobrevive incluso al silencio.

01/09/26

martes, 18 de agosto de 2026

Despedida cruel

Él se iba a ir. Esta vez se sintió tan real... Y pensé que jamás volvería a verlo. Él se iba de mi mirada, llevándose mi espíritu.

El corazón quiso salirse de mi cuerpo; se abrió paso y logró dejarme vacía. No pude parar de temblar. El cuerpo se debilitó y no podía incorporarme.

No sé qué entidad religiosa o espiritual intervino.

Yo nunca he amado a nadie como lo amo a él. Es más, yo jamás había amado.

Demasiada suerte, con todo en contra: en países diferentes, más maduros, más comprometidos con nuestras convicciones. La vida insistió en juntarnos, hasta que lo logró, y nuestro amor creció cada día más.

Él es aquello que le supliqué a Dios, lo que mi poesía necesitaba, la protección en esa soledad tan dolorosa.

¿Por qué fui tan idiota?

Lo único que sé ahora es que lo amaré toda la vida, y no existe absolutamente nada más fuerte que eso.

miércoles, 5 de agosto de 2026

Epístola para un hombre que no me leerá

Querido tú

Jamás me atrevería a enviarte esta carta,
no quiero sentirme vulnerable ante ti.
Escribo esto para no esconder 
ni censurar nada de lo que siento por ti

Fingiré que entrego esta carta en tus manos,
aunque no sea cierto.
Aquí no pienso fingir que ya no estás en mi corazón.
estoy cansada de engañarme a mi misma.

En las madrugadas apareces 
y mi insomnio crece y duele.
Pensando en las calles donde alguna vez estuvimos juntos.

Tu mano sosteniendo la mía,
Pasando tantos años, aún sigues en mí
como desde el principio.

Te amo en la catástrofe.

Perdón por mis decisiones inmaduras,
por el capricho de ser tuya.

Aún con dolor, te digo y me digo
que el amor no siempre salva y sobrevive
a la marea. 

Tengo la certeza de que no volverás,
así que deseo que encuentres la paz,
la que no supe darte, que encuentres a esa mujer
que ames con intensidad y compromiso, que seas feliz.

Cuando tu recuerdo no hiera,
podré visitar nuestra historia con una sonrisa.
Dejo esta carta como testigo de que el amor
sobrevive incluso al silencio.

Una vez hubo alguien

Mis planes eran verdaderos, 

Eran muy estructurados,

Puente de colores viendo

mi atroz suicidio


Como algo cliché,

no pasar de los veintisiete. 

Ese era el plan. 


Él me dijo..

ven a mi casa antes, 

después tomas tu decisióm.


Con su ternura, sus palabras, sus abrazos

logró detener mis planes.


Me salvó del suicidio y eso jamás lo olvidaré

su presencia impidió mis planes

No terminé con mi vida

porque lo amaba


Sólo él supo, nadie más se enteró,

y me mantuvo viva en su habitación

Me rescató del suicidio pactado.


Me cuidó, 

no me dejó sola,

Repito que me salvó.


Por eso lo he amado,

porque él no querría  perderme.


Me quiso viva,

jamás lo olvidaré

me mantuvo respirando


Una vez estuviste TÚ.

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