Poesía, marea y café
Del hambre hice canto, y del yugo libertad. Prosa confesional.
viernes, 26 de junio de 2026
Sigues ocurriendo
Si te nombro cometeré un error otra vez y haré la herida más grande se quebrarían varios corazones
Así que, por una hermosa catarsis, le escribiré a tu ausencia, te convertiré en otoño, octubre fue el descubrimiento de un amor condenado al fracaso, pero una historia digna de escribirse.
Y sigo escribiendo otra vez, a la fotografía mental de aquellos lugares donde solo eramos tú y yo, solo nosotros atravesando miedos con risas.
Todavía veo tu sombra tras de mí, o escondida en las pocas cosas que pude conservar de tí.
Te veo en el anillo de tortuguita , en la caligrafía que me dejaste en una sencilla hoja arrancada, te veo en la única vez que estuviste en mi habitación, sin intenciones sexuales, estuviste esperándome para pasar las navidades contigo.
Te veo en el recuerdo de que ese día me besaste con furia, como sintiendo que era el último, como si fusionarte conmigo desaparecerían las polaroid de mi espejo, las que te lastimaron.
Estás en las canciones que escucho, en las que te dediqué, en las tardes de soledad y silencio.
Creí que el tiempo se aceleraría con el río, pero en cambio, el tiempo se casó con los recuerdos y ahora avanza lento, muy lento.
Apareces en todas las puertas y ventanas que abro, hasta cerrando los ojos, mi cerebro rebelde evoca tu cara, tus ojos negros, tu cabello liso y azabache, tu bicicleta cuando me esperaste, la primera vez que nos conocimos de verdad.
Aún, te confieso, no sé que hacer con lo que dejaste vivo. ¿Acaso debo asesinarlo?
Tu ausencia no quiere ser ausencia, cuando camina a mi lado, duerme conmigo e incluso pronuncia mi nombre como lo hacías con tu voz.
He tenido personas que se van en silencio, y sin tragedia, pero tú te convertiste en el paisaje de mi alma, como un cuadro artístico en el museo del desamor.
Amanezco incompleta, y tengo una herida fresca, que no sangra pero tampoco cicatriza.
Y aunque firmemente ya no pronuncio tu nombre, sigues construyendo un hogar en mi alma.
No necesito tu nombre para amar cruel y bellísimamente, como siendo, irónicamente, la mejor de mis ausencias.
miércoles, 17 de junio de 2026
Adicción
Después esa adolescente desarrolló problemas alimenticios, cutting y un inmenso odio hacia ella misma. Se dio cuenta que solo en el TCA era amada, aceptada y deseada.
Y eso se volvió su infierno.
Llegaron las primeras pastillas para callar las voces de su cabeza, y ella sintió todo tan bien, que consumió cada vez más y más dosis.
La adulta se volvió drogadicta se cansó de cuidar a los demás y no cuidarse ella misma. Después de ser "la hija perfecta" se hizo una paciente psiquiátrica más, que dejó toda su vida vida en en pausa.
Ella no logra dejarlo,
Alejandra no puede,
yo no he podido.
Estoy destruyéndome mental y físicamente. Castigo a mis órganos, fragmento y borro mis recuerdos, Incluso los más bellos.
Perdóname,
los he lastimado
a todos
Perdón
Te he visto llorar,
me duele tu dolor y sin embargo sigo drogándome.
Esta adicción es un huracán destruyendo mi hogar, todo lo que era antes desapareció para siempre
Adicción
pastilla
tras pastilla
Un refugio negativo
Soy adicta porque mi cuerpo es mi cárcel, por eso busco desesperadamente un poco de alivio, del no sentir.
La vida duele menos cuando me drogo, aunque esté mal, no encontré otra salida.
Y me di cuenta demasiado tarde.
sábado, 13 de junio de 2026
Cuerpo
No dejé de amarte. Primero dejó de existir la persona que yo creía que eras.
Yo te ofrecí inviernos, miedos heredados, la parte de mí que contaba calorías como pecados.
Te hablé de mis ruinas. Te dejé entrar. Y mientras yo te mostraba las habitaciones cerradas de mi alma, tú parecías recorrer únicamente los pasillos donde colgaba mi cuerpo.
Ahora lo entiendo. Por eso algo murió tan rápido..No fue el amor. Fue la mentira.
Porque un día mi cuerpo cambió, como cambian los árboles, las estaciones, las heridas.
Y entonces cambió tu mirada.
Ahí comprendí que yo te había amado completa, mientras tú me amabas por partes.
Qué humillación tan silenciosa. Creer que alguien sostiene tu corazón y descubrir que apenas sostenía tu piel.
Por eso ya no te extraño..Extraño a la persona que imaginé. Aquel hombre que habría permanecido cuando la belleza se cansara, cuando los huesos dejaran de verse, cuando el tiempo hiciera su trabajo.
Pero ese hombre no eras tú.
Y no hay duelo más extraño que sobrevivir a alguien que nunca existió.
domingo, 31 de mayo de 2026
jueves, 28 de mayo de 2026
Arquitectura de una ausencia
Desde la sabiduría obtenida, encontré la certeza de amar sin poseer, sin obligación, sin buscar. Adorar sin pensar que esta vez él se quedará conmigo. Ya no.
Su luz sigue encendiendo mi espíritu herido, me empuja a seguir adelante, la ternura de su simple recuerdo me ayuda a sonreír a pesar de las adversidades, no exijo nada más.
Las cicatrices no duelen, pero permanecen para siempre, las brasas de nuestro extinto fuego siguen calientes, mantienen tu recuerdo vivo y eso me regala paz.
Conservo las llaves de lo que alguna vez sentí mio. No pido reciprocidad y podré morir tranquila, lo juro.
Él me rescató de mí misma, me mostró el mundo desde su perspectiva, calles que no conocía. Su visión me hizo respirar fuera de mi cárcel mental. Aunque sea un poco me pude sentir normal y real, dejé de ser solo mi diagnóstico.
Su cuerpo me hizo saber que podía ser deseada, amada y elegida. Su amor persiste en mis fotos de él. Saber que existió me sostiene para no volverme loca.
Mi tesoro sagrado, callado en mi alma para siempre.
Puedo admitir que huir fue una forma de quedarme sola, enfrento las consecuencias sin esperar un perdon, tendré la valentía de la resignación sin obsesión, y no me mataré por eso.
Él existe en mí y me ayuda a amarme como sé que él hubiese querido, me reconstruyo.
Una parte de mí lo ama aunque la vida hubiera seguido.