Después esa adolescente desarrolló problemas alimenticios, cutting y un inmenso odio hacia ella misma. Se dio cuenta que solo en el TCA era amada, aceptada y deseada.
Y eso se volvió su infierno.
Llegaron las primeras pastillas para callar las voces de su cabeza, y ella sintió todo tan bien, que consumió cada vez más y más dosis.
La adulta se volvió drogadicta se cansó de cuidar a los demás y no cuidarse ella misma. Después de ser "la hija perfecta" se hizo una paciente psiquiátrica más, que dejó toda su vida vida en en pausa.
Ella no logra dejarlo,
Alejandra no puede,
yo no he podido.
Estoy destruyéndome mental y físicamente. Castigo a mis órganos, fragmento y borro mis recuerdos, Incluso los más bellos.
Perdóname,
los he lastimado
a todos
Perdón
Te he visto llorar,
me duele tu dolor y sin embargo sigo drogándome.
Esta adicción es un huracán destruyendo mi hogar, todo lo que era antes desapareció para siempre
Adicción
pastilla
tras pastilla
Un refugio negativo
Soy adicta porque mi cuerpo es mi cárcel, por eso busco desesperadamente un poco de alivio, del no sentir.
La vida duele menos cuando me drogo, aunque esté mal, no encontré otra salida.
Y me di cuenta demasiado tarde.