"Debemos atravesar aguas amargas para llegar a las dulces"
Soy tierra,
florezco.
Aunque antes no me lo creería:
¡me quiero viva!
02/10/2610:35AM
Si por azares de la vida leyeras esto, sé que te burlarías por lo contradictoria que parece mi afirmación y seguir escribiendo sobre ello. Pero eso es el resultado de lo poco o nada de interés que tuviste sobre mí, que música me gustaba, cual era mi película favorita, los colores pastel que amo, mis miedos, mis problemas familiares, simplismo en tu repetido mal consejo: que el ejercicio me salvaría de mis trastornos. El ejercicio es bueno, en muchos aspectos, pero no sana un trastorno mental, y yo tengo tres. Qué ignorante, y no es una ofensa, es que ni siquiera quisiste eallar y escucharme, a voluntad no quisiste aprender, por tu arrogancia y por tu soberbia, ¡Qué pecado admitir un error!
Estoy segura de que nunca leerás estas palabras, pero aprovecharé para seguir haciendo catarsis...
Hoy me di cuenta de algo que pensé que nunca pasaría: No he sufrido más por ti, no he llorado por las noches, el peso en el alma, el que no me dejaba respirar, se ha ido, al fin puedo tomar aire y seguir adeltante, seguir, alejarme de la autodestrucción.
Puedo decirte que ya no te amo, pero pensándolo mucho, me di cuenta que nunca te amé. Que fuiste un capricho, un reto de ser amada y elegida, una obsesión que engrandecía detalles comunes, que se ilusionaba por una caricia, por un beso. Mi cerebro rebelde desechaba lo malo; como utilizarme aún sabiendo cuán vulnerable estaba, te confesé mis sufrimientos, y aún así, acostones preferías. Nunca te importó lo que ya sabías: me estaba ilusionando.
Una vez obtenida la maldita cogida, volvía a ser a la que no escuchabas, la que no te importaba. Sólo Dios, si existe, sabrá si te amé o no, pero hoy sé que...ya no te amo, ya no más. Mi esposo me salvó la vida, curo mis heridas, junto los pedazos de mi alma y me regaló alguno de los suyos, sacrificó todo para curar el dolor que sentía.
Tú, Tú nunca hiciste nada, solo otra tonta se enamoraría de alguien como tú, que antepone sus intereses por sobre todas las cosas, que disfrazaste de soberbia tu baja autoestima, tus complejos con el color de tu piel, con todo tu físico, sin pensar en lo esencial; lo bello que es amar el alma de una persona sin importar si es moreno o rubio, alto o bajo, musculoso o pasado de peso. Ojalá algún día abras los ojos y veas en la gente más allá de un aspecto.
Ya no, no te amo.
En mi vida, en tanto camino terroso, cargo con el dolor que yo misma meprovoqué. Fue mi consecuencia y no diré que no me lo merezco.
Lo perdí casi todo, incluso mi tranquilidad y aún no sé cómo no volverme loca.
No quiero perderme en el camino.
Él se iba a ir. Esta vez se sintió tan real... Y pensé que jamás volvería a verlo. Él se iba de mi mirada, llevándose mi espíritu.
El corazón quiso salirse de mi cuerpo; se abrió paso y logró dejarme vacía. No pude parar de temblar. El cuerpo se debilitó y no podía incorporarme.
No sé qué entidad religiosa o espiritual intervino.
Yo nunca he amado a nadie como lo amo a él. Es más, yo jamás había amado.
Demasiada suerte, con todo en contra: en países diferentes, más maduros, más comprometidos con nuestras convicciones. La vida insistió en juntarnos, hasta que lo logró, y nuestro amor creció cada día más.
Él es aquello que le supliqué a Dios, lo que mi poesía necesitaba, la protección en esa soledad tan dolorosa.
¿Por qué fui tan idiota?
Lo único que sé ahora es que lo amaré toda la vida, y no existe absolutamente nada más fuerte que eso.
Mis planes eran verdaderos,
Eran muy estructurados,
Puente de colores viendo
mi atroz suicidio
Como algo cliché,
no pasar de los veintisiete.
Ese era el plan.
Él me dijo..
ven a mi casa antes,
después tomas tu decisióm.
Con su ternura, sus palabras, sus abrazos
logró detener mis planes.
Me salvó del suicidio y eso jamás lo olvidaré
su presencia impidió mis planes
No terminé con mi vida
porque lo amaba
Sólo él supo, nadie más se enteró,
y me mantuvo viva en su habitación
Me rescató del suicidio pactado.
Me cuidó,
no me dejó sola,
Repito que me salvó.
Por eso lo he amado,
porque él no querría perderme.
Me quiso viva,
jamás lo olvidaré
me mantuvo respirando
Una vez estuviste TÚ.
Cuando estuvimos juntos creí estúpidamente tener la certeza de que una parte de ti me pertenecía. No me importó la culpa que me perseguiría cuando la magia acabara. No me alcanzará la vida para pedir perdón por mi modo de manejar las cosas.
Qué horrible sensación se tiene en el pecho cuando al fin ves las cosas como siempre fueron. La decepción duele más que un corazón roto.
Te di todo sin condiciones, te escuché sin interrumpirte. A cualquiera de tus planes dije: "Sí". Perdí tanto, tanto tiempo tratando de abrir un hueco en tu corazón, uno para mí.
Pero jamás quise aceptar que tenías un alma tibia y vacía, que jamás sabrías lo que se siente amar a alguien, convertirlo en una prioridad.
No me rompiste el corazón, me hiciste pedazos por completo. Mi piel sangró como un vino y todo el control que alguna vez tuve se fue completo a la mierda.
Ojalá la vida me alcance para endurecerlo todo, y ojalá la vida te alcance para aprender a cuidar el corazón de una mujer.
🌙
Perdóname, no supe amarte lo suficiente.
Mi inexistente autoestima lo rompió todo, estoy a poco tiempo de cumplir treinta y dos años de vida, y todo es tan raro. Sigo sintiendo que soy una niña inmadura y eso me preocupa, pero con todo, soy rebelde, me pinto el pelo de color fantasía, me pongo piercings y me visto sin "elegancia".
Este silencio me asusta, hay eco de mi voz en la casa vacía del corazón. No estoy hecha para esto, amo demasiado, tanto qué duele, y ya no quiero sentir nada, apagar mi fe, abandonar mi intensidad para siempre.
No dejé de amarte. Primero dejó de existir la persona que yo creía que eras.
Yo te ofrecí inviernos, miedos heredados, la parte de mí que contaba calorías como pecados.
Te hablé de mis ruinas. Te dejé entrar. Y mientras yo te mostraba las habitaciones cerradas de mi alma, tú parecías recorrer únicamente los pasillos donde colgaba mi cuerpo.
Ahora lo entiendo. Por eso algo murió tan rápido..No fue el amor. Fue la mentira.
Porque un día mi cuerpo cambió, como cambian los árboles, las estaciones, las heridas.
Y entonces cambió tu mirada.
Ahí comprendí que yo te había amado completa, mientras tú me amabas por partes.
Qué humillación tan silenciosa. Creer que alguien sostiene tu corazón y descubrir que apenas sostenía tu piel.
Por eso ya no te extraño..Extraño a la persona que imaginé. Aquel hombre que habría permanecido cuando la belleza se cansara, cuando los huesos dejaran de verse, cuando el tiempo hiciera su trabajo.
Pero ese hombre no eras tú.
Y no hay duelo más extraño que sobrevivir a alguien que nunca existió.