miércoles, 11 de noviembre de 2015

Neblina

Estoy tan cansada; te necesito en mi vida, y no hay otro modo de decirlo, anhelo que acaricies mis angustias y las alivies. Deseo uno de tus besos, tan sólo regálame uno; para recuperar las ganas, la energía. Sé que me juré no decirlo más, pero es que tú... siempre serás tú.  Un sueño dramático, un amor vuelto cruel. Te necesito en el frío de mis mañanas, reemplazar el café por el roce de tu barba hirsuta. Te quiero en el camino a la universidad, o esperándome al salir. Despreocupado, con los brazos abiertos hacia mí. Invádeme con ese calor, enardece este corazón de hielo. Ya no tengo más distracciones y excusas, no puedo parar de fantasear.

Soy humana, y perdón por echarte en cara lo que me provocas. Soy humana, y sólo le pido a la vida un poco de tus palabras, un trozo de tu alma. Un abrazo con tu olor, con tu aroma...
Ven a tocar mis manos frías, mis manos sinceras que solo han querido aferrarse a tus dedos, al espacio que no guardas para mí.

viernes, 30 de octubre de 2015

Dama de gris

Eres demasiado poderosa, más de lo que había imaginado; confié en las habilidades de mi mente, en mi segura razón, y en todo lo que ya sabía. Y así ganaste.
Ganaste, monstruo frío, criatura engañosa de sonrisa siniestra, de lunares perfectos.  Lograste borrar aquella parte de mí, más que borrar, la aniquilaste. Acabaste con todos mis deseos futuros, con todos los placeres. Te llevaste todo lo que hacía de mí algo. Algo. 
Ahora no soy nada, no soy nadie. Te cedo torpemente mi eterna dedicación, te doy mi vida, te doy estos estragos del cuerpo; ya no tengo razones para intentar abatirte, para cerrarte el paso. 
Entra…
Entra.
Dama de gris, dama ávida: eres todo lo que siempre quise. Y hoy que estás aquí no puedo disfrutarte; pues me consumiste y me acabaste. Ya no tengo la fuerza para deleitarme con lo que he logrado, con las palabras dulces que he oído; me consumes, me consumes… 
En un beso cruel de boca carmesí me transmites tu veneno. Valioso veneno, adictivo. 
Ya no puedo vivir sin ti,
Y contigo me estoy matando.

viernes, 23 de octubre de 2015

Respira

Pravo corazón ¿qué quieres de mí?
Arrastrándome del cielo al infierno, del cielo al infierno, del cielo al infierno.
En un día; corazón agobiante ¿qué pretendes obtener de mí?
Ya te llevaste todo, ya me entregaste todo.

Alegría melancolía, alegría melancolía, alegría melancolía.
Vuelves y te vas, no te tengo; no me pertenece nada
No pertenezco a ninguna parte. 
¡Déjame en paz!

Quiero respirar, me gusto cuando estoy bien.
Me admiro cuando sonrío, cuando nada externo me interesa
Cuando soy madura o inmadura, cuando mi risa se torna insoportable
Cuando los demás escuchan mis comentarios imprudentes
Me gusto cuando soy normal, y cuando hablo con él,
me gusto intolerablemente cursi, soñadora. Real.
Yo me amo cuando estoy en la superficie.

jueves, 22 de octubre de 2015

Huesos fríos

No es que no sepa quién soy, es que ni siquiera sé qué soy.
No es que me duela la vida, porque no soy capaz de sentir nada y ahora no entiendo qué es peor.
El infierno del vacío no quema, hiela.

Y apenas una chispa de fe me mueve, abro los ojos.
Aunque las siestas me parecen más placenteras que el tener que rozar el suelo con mis pies, incluso más que el olor de las cosas viejas, o el sabor del café en un día nublado.
Largos días, eternas horas que los sueños saben volver veloces.

Alguien me grita, pero no puedo entender lo que dice...
Alguien me toca, pero tampoco puedo sentirlo,
alguien sufre y me resulta cruelmente indiferente.

Quiero huir, y en cualquier parte me siento encerrada.
Todo en el mundo se ha hecho celda.
Gris, oh gris.

Apenas la pasión de las letras me salvan,
o mejor decir que me mantienen sostenida al borde de la nada.
Besos, digo de grietas; abrazos, digo de las horas en la regadera planeando el horror de los demás. Ayúdame, gran inexistencia. Ayúdame, porque me ahogo y no hiere, no asusta.

A veces recupero razón y la habilidad de acelerarme,
tiempo demasiado pequeño, tiempo ingrato...
Soy la buscadora de esperanzas a trozos, esperanzas mediocres.
No mereces estar aquí.

Tengo miedo de no volver a funcionar jamás,
de anclarme a esta amargura alimentada de vacíos y ansiolíticos.
A este gris de sonrisas engañosas y de huesos fríos.

martes, 20 de octubre de 2015

Melifluo

De manera sencilla depende de ti, dependen mis besos; mis abrazos tiernos.
A los lugares que tú quieras se dirigirán mis pies...
A los bosques, los desiertos, los inhóspitos lugares que cobrarían magia por ti.
Por nosotros, si quisieras.

Eres tan exacto, parece que dios tuvo el capricho horroroso de crearte especialmente para mí, para que nunca estés conmigo... Si de novelas trágicas hablamos, mi vida es una. ¿Por qué no podemos romper con todo? ¿Por qué no recibir al infierno con los brazos abiertos?

De todos modos, atrapándome al cliché, te puedo susurrar: Cualquier lugar en que no estés ya es un báratro.

domingo, 18 de octubre de 2015

Demonio de agua

Vuelves de esto el féblil lamento, de todo lo que aún no sé; ni quiero saber. 
Me tienes, como quieres, acobijada entre el colchón y los suspiros. 
Esperando a que se calle, esperando a que se detenga. 
Me rodeo de los libros, de las historias ficticias que distraen todo lo demás. 
Es proficuo lograr olvidar, los anhelos fisiológicos se evaporan. 
El efugio. 

viernes, 16 de octubre de 2015

Los cinco sonidos del suicida

El silencio también grita, sabe quebrar tímpanos. El silencio habla de soledades, del gran laberinto sin fin. No hay más después de aquí, no hay más. El callado cuarto oscuro que rodea a un insomne, es la representación del infierno poético, del deseo de no haber sabido nunca…

  El lápiz trazando palabras dolorosas, escribe emociones acumuladas en el oscuro precipicio de un alma ignívoma. Detalla lo que nunca dice el prisionero. Preso en un cuerpo donde la única ventana para respirar es apenas un hueco mental que lo une al lápiz y el papel.

  El frasco destapado, lanzando aroma a fallecimiento y a gozo. El hombre-sombra empieza a adamar su olor y su función. El ruido de las píldoras al caer es música, su significado es de libertad absoluta. La sombra suspira, llora y suspira.
  El sonido de su garganta al tragarse a cada monstruo. Uno, dos, tres, cuatro, veinte…Todo se desvanece, esta noche toda la gente dormirá contigo. Para él será el final de todo cuanto puede ver, hombre sombra, no deja de alimentarte, no se detiene. Se acaba el mundo para para él, y es como si los demás murieran también.
  La eufonía favorita es la de la última exhalación. El final del claro.

lunes, 5 de octubre de 2015

Deja que me encierre en mis libros

Deja que me encierre en mis libros, porque no quiero nada más. Quisiera limitarme a ello y borrar todo lo demás, dejar atrás la angustia de no saber a ciencia cierta qué va a pasar; tengo miedo de ser feliz porque la vida me ha demostrado que siempre habrá lugar para las desdichas y la amargura. No puedo esperar al día en que el mal caiga sobre mí, cuando llega todo es caos y lloro en mi interior, porque no me quedan más lágrimas que expresar. Por dentro grito hasta destrozar mis cuerdas vocales, por dentro no hay nada. Solo vacío. Por favor, deja que me encarcele en mis fantasías y nunca añorar a cada personaje mientras me decepcionan. Mi corazón arde y se enfurece, decide que debe volverse adorador de historias. La quimera es maravilla, mi realidad, mi escape a la vergüenza de un mundo devastado; desintegrado. De las falsas e hipócritas sonrisas, de las risas que no soporto. ¡No soporto! Me harta la verborrea de sus bocas carmesí, me fastidia su desinterés ante cualquier cosa, la intrascendencia de sus cerebros estancados y mediocres. Soy cobarde, quiero serlo, no me interesa, quiero empaparme de palabras, envolver mi lengua entre frases que nadie entiende, quiero reírme de mí misma y matarme al final de cada historia. Resucitar como lo hacen, una o mil veces. Quiero sentir que pertenezco a algún lugar.

sábado, 26 de septiembre de 2015

La ira de la muerta vagabunda

Odio a todos y ahora todos me odian a mí. Antes le sonreía a lo adverso, y ahora me encargo de regalarle mi mirada más fría y cruel. No entiendo qué pasa dentro de mi cerebro, ni sé lo que se rompió dentro de mí, porque ya no puedo recordar la última vez que de mi rostro una sonrisa natural brilló, ni mucho menos de las risas desvergonzadas. No recuerdo nada de lo que era y ni siquiera puedo saber quién soy hoy.

  Quizá es que ya no sea capaz de sentir nada, puede que mi piel sea gris…mis manos frágiles trémulas de coraje y frustración. No importa lo que digas, te odiaré. No importa lo que hagas, detestaré el modo en que te dirijas hacia mí. Por favor no digas nada, porque no quiero lastimarte y en el fondo lo sé. Tal vez aún me queda un poco de cordura y puedo querer que estés bien, solo aléjate de mí. Y todo irá bien, que así sea. Óyeme bien, te lo ruego.

  La soledad me sienta bien, cuando todo lo demás se desvanece soy lúcida y encuentro estabilidad. Mis emociones vuelven a bajar, me siento como antes. Qué poco dura el placer, cuán largas son las horas de cólera. Ya no puedo llorar, ya no puedo abrazar. Siento cómo me aburre el amor y todas las cosas que me parecían perfectas. El mundo no es para mí, soy hija de nadie.

Obra en wattpad.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Él duerme

Te siento, más allá de cada minuto y cada kilómetro. Y no me importa cuántas veces te haya visto, ni las veces en las que dijiste adiós; de alguna manera las cosas se reducen a esto, al momento en que te siento cerca y hablamos de nada. Porque a veces incluso las palabras se desvanecen, dejando espacio al cierne de la ansiedad, esa que aviva y no ahoga. Esa que me haces sentir cuando me escribes. Sin importar lo que digo, borrando las últimas discusiones, solo apareces en forma de calor y anidas mi alma por segundos eternos. Antes odiaba que llegaras cuando te creía olvidado, y oh, amor de bruma, ahora lo adoro. Lo adoro.

  Eres sin importar las circunstancias y mi falta de horas. El tiempo apremia. Mi falta de descanso me habla de ti, al agotarse el cuerpo la mente lanza tu nombre fugaz, lo grita en mis oídos. No puedo dejar de soñarte, amor escurridizo, te escupe el subconsciente. Todos los días en que no estás también estás. Sabes que te necesito más allá de mis fuerzas.

  Hoy escribo para ti, haciéndome de un espacio que no me pertenece, perdiéndome de cosas que deberían importarme. ¿Por qué? Porque el corazón también apremia, y hace falta escribirte, me falta. Hay un vacío que hace eco en todos los días que no te sé, que no te dibujo. Llámale inspiración o basura acumulada. Los domingos son más que nunca de ti.

  Solo me queda esperar, viajando a las historias imaginarias u ocupándome de la vida real. Esperar a todo y también a nada. Aguardo paciente y tranquila, mientras leo, ahuyento lo amargo. Ya vendrás o jamás lo harás. Pero ahora soy paciente y tranquila. Le sonrío al reflejo. 

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