miércoles, 23 de noviembre de 2016

Ya eres libre.

Otra vez lo he logrado, he salido del pozo...
¿Por qué no dices nada? ¿Por qué sigues sintiendo miedo?
Aquí estoy, transformada; puedo ver cada logro y tú no,
Estás callada, no sé por qué sigues sufriendo,
y estás tan callada.

jueves, 3 de noviembre de 2016

Castigo

Estoy muriendo de miedo,
siento cómo desaparezco:
no hay nadie que pueda ayudarme, no hay nadie.

Ya no puedo continuar engañándome,
ni creyendo que engaño a los demás ante lo evidente;
qué estúpida ironía pues me creía invencible.

Auxilios silenciosos e inútiles,
mentiras y familias trágicas, familias que no sirven para nada
amigos que no están, porque no saben, es secreto
¿secreto? No sé lo que están pensando.

Mi cuerpo está cansado, me cuesta mucho respirar,
y tengo miedo pero no puedo detenerme,
por favor, vuelve
sugerencia; deberías volver.

Sólo puedo dejarme llevar por la música,
alivio observar, eso estoy buscando en histeria
alivio, paz, calma, respiración profunda,
vida que no cuesta.

Una vida que se basa en pensamientos,
me cuesta mantenerme fuera de mí,
ahora estoy dentro, sola
y quiero estar sola, lejos de la tentación
Muy lejos.

Ayúdame a escapar de ella,
me dejé envolver, lo acepto
¡Lo acepto! Perdóname
No puedo detenerme, mi cerebro me devora
ataca toda ilusión,
me castiga.

https://www.youtube.com/watch?v=j5q6Dtz5HUw

domingo, 23 de octubre de 2016

Celda

Tengo prohibiciones extrañas,
nadie dice nada pero yo decido que no.

Hay una voz dentro de mí,
no la puedo callar, no puedo.
Esa voz exclamó: basta, yo decido cuánto más.
Y las pastillas suelen silenciarla,
no siempre, no.

Soy una viajera desprotegida,
soy...soy... a veces me siento nada.
Porque la voz exclamó: ¡no eres nada!
Cuesta respirar, el corazón se aflige.

La vida me ha prohibido ser como los demás,
los veo y encuentro tan lejos,
 Demasiado lejos.

Fuera de mí, se desenfocan todos;
y sólo veo y pienso...
el agua y la comida.

El caos y la perfección se unen para siempre,
la alegría y el odio enardecen,
estoy furiosa, hay demasiado coraje.

Y esa es mi historia diaria.

viernes, 14 de octubre de 2016

Después del llanto, reía

No puedo hacerme entender, aunque los datos arrojen las verdades más próximas. No puedo cambiar la percepción de los ojos ni la perspectiva del alma.

Aunque todo haya cambiado y aunque las personas insistan día tras día... No es una tragedia novelesca, el espejo no ve falsedades... Es que te falta ver más allá de lo que parece, y creo que jamás podrás entenderme.

Ojalá pudieras ponerte en mi lugar, para entender por qué el espejo me muestra las cosas que más detesto, por qué a pesar de saber... Aún no sé. Por qué a pesar de ver los números siento que todo es como antes. Que mi imagen es la misma, que por más que intente jamás podré deshacerme de esa imagen perversa de la burla, de la humillación y del rechazo.

Es difícil olvidar lo que fue, lo que fui. Todas las palabras acumuladas, el dolor oculto en sonrisas, el llanto en silencio dentro de la habitación. Sentirse desprotegido dentro de tu propio hogar.

¿No puedes comprender cómo es que cada espejo es diferente? Que en los días optimistas encuentro belleza, esplendor. Y que a los días tristes sólo les rodea imperfección y mucho... Mucho dolor.

Gestos lastimosos, susurros espectrales. Hay un cierto eco que lo repite todo, y una sucesión de imágenes que no paran de atacar mi cabeza, rasgan mi espíritu con lo peor de mi pasado. Quisiera poder regresar sólo la confianza de saber que no iba a importar nada.

Porque aún con aquella carga sabía enamorarme, porque aún con aquellos infiernos sabía disfrutar de los días. Yo después del llanto reía. ¡cuánto reía!

jueves, 29 de septiembre de 2016

Persigue el sol

No estás tan lejos aunque aún parezca el tramo demasiado extenso; lo juro, no estás tan lejos. Sé lo oscuro que puede parecer aunque él se asome lentamente.

Paciencia, mi luna, ya volverá a brillar dentro de tu espíritu. Y volveremos a saborear la paz, desempolva esos ojos para volver a verlo todo.

Busca la luz porque nada resuelve la magia, nada arreglarán esas fantasías. Ni el luto que la melancolía le rinde a la alegría. Corre a enfrentarte a los fantasmas, alcanza el sol.

miércoles, 31 de agosto de 2016

Fluye

Tanto tiempo reprimiendo el amor. matándome de hambre para sentir nada. Y por dentro tras las rejas de costillas sentirlo todo. Tormenta engañosa... Parecía jamás volver a caer. En mí, en él, en vosotros.
Fluye.

Gritos, sollozos; carne lacerada, mi carne. Perdóname los ojos hundidos en miseria amoratada: obvia las sonrisas siniestras. Locura en mi sutil capacidad de no permitirme vivir, de obligarme a olvidar los sueños. Pobre esperanza despojada de alma, huérfana en el lugar que desconozco de mí, en esa antigua imagen mía; imagen consoladora e ingenua que se inventaba nubes blancas y rayos de sol.
Fluye.

Alegría y dolor, ansias del corazón que ya no tengo. Palpitabas en mí, yo existía al ritmo de lo que tú hicieras. En fantasmas drogados con estrellas y fe. No necesitaba de posibilidades, de realidades. Bastabas tú diciendo nada y bastaba yo interpretándote. Quiero volver, contar hasta ti... Cada historia que mi cerebro enfermo trituró. ¡Romper los huesos fríos! Y sentirte, sentir. El amor de repente, a pesar de tu ausente voz, tu ausente voz, tu...
Fluye.

Escapa, sentir, de mí escapa; corre hasta que ardan los pulmones, hasta que tengas la piel de los pies en carne viva, hasta que escuches romper el alma. Renace y déjame morir, convierte hasta la sangre... Arranca máscaras.

A gritar, a gritar, a gritar. Arranquemos máscaras y volvamos a casa, vuelve a pensar en él, en el amor; inventate historias ridículas, ruega tus deseos a la luna.
Tus deseos a la luna.
Fluye.

Observa... Más allá de los fantasmas de estrellas muertas, de agujeros negros, de leyes de espacio tiempo, de dimensiones y creación. Mucho... Mucho más allá de la angustia en un maldito estómago vacío.

Te extraño aún, extraño.
Te extraño, lo juro por tu aroma en mi imaginación. Y por todo lo que no me atrevo a escribir.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Vivir con el demonio rojo

¡Oh hartazgo! ¡Oh angustia! Paz, concede mi deseo... Solo de usted, de usted porque nadie más me interesa. Ni el amor, el deseo, el frenesí.

Basta de todos nosotros, tragicomedia. Un telón mohoso que se abre y cierra en un bucle de putrefacción. Despojos de piel, todo vuelto ceniza; ilusiones como vidrios rotos.

No trates de engañarme, hasta nosotros los fantamos percibimos tu aroma... Sentimos el dolor que provocas. Destructivo...

Cállate, demonio rojo, te he perdido el miedo aunque me lleves al infierno. Deseo destrozarme contigo, anhelo tu silencio en el golpe mortífero. Lo fantaseo.

¡Soy tu aprendiz! Arderemos juntos, arderemos todos aquí adentro; acabaremos tu reino de raíz.

30/07/16

sábado, 23 de julio de 2016

Novelista

Me parece que a ti te lo debo todo; huracanes y sonrisas. Estoy en continua deuda contigo: has desgarrado mi alma y extiendes tus palabras sobre mí, abriste mi cerebro para transformar para siempre mis ideas. Nunca soy la misma después de tu prosa, con tus historias suaves o salvajes, rotas y sublimes.

Me has salvado en la incertidumbre y desazón, no hay más verdad que esta. Me salvas en todos mis aspectos, a beneficio de mi mente, cuerpo y alma.

Sé que no estás pero ¡Ay! Cómo te sé sentir... Me invades en esquizofrenia, sostienes mi mano para transportarme al mundo que creaste a partir del corazón hacia la tinta; caminamos en una sucesión de imágenes desdibujadas... Veo la forma en que mi imaginación compite con la tuya en una fusión erótica de narrativa.

Tú eres mi entendimiento del amor, ¡no puedo compensar tal entrega! ¿Qué sería de mí sin tenerte a ti? ¿Qué sería de todos nosotros?  Nosotros, los lectores constantes, devoradores sin tregua, nostálgicos del arte que creas. Trazas el sendero hacia mi libertad, a diario debo colmarme de ti, de tu presencia a párrafos. Oraciones a modo de aliento, personajes a modo de calidez, de crepúsculo y brisa... A modo de TODO.

miércoles, 20 de julio de 2016

Siempre tendré a la luna

19/07
Pueden caer sobre mí cien tragedias, lágrimas y aroma de alcohol... Todo en íntima relación con el dolor. El círculo de los vicios es cada vez más estrecho, dándole a la angustia puertas y ventanas abiertas. ¡Se me termina el tiempo! Se derrumban los castillos, no hay más ilusión... Este lugar enferma y transforma a cada ser que es engullido en sus habitaciones de fuego.

Hay, hay demasiado dolor, mucho dolor. Me quemas, me abrasas dolor, dolor, dolor, dolor.
Mi cuerpo ya acciona por instinto, mi corazón se aferra a sus latidos malditos, la sangre sigue coagulando; se aferra. ¡Mis pulmones gritan! Aún mis pies marchan con inercia al ineludible pozo negro... Con las putas risas falsas e ingratas.

Como quisiera poder callarme para siempre, abandonarme al inconsciente, ¡al no saber!
Borrosa, disuelta; comprometida a la desesperación infinita, te ruego que apagues mis luces.
Todavía me sorprende hallarte Luna, aguardándome. Sí, con tu paz blanca en mi balcón, esperando. Quisiera preguntarte qué otras angustias robas para crear tus historias, a cuántos presencias morir, a qué almas observas despiadada e inalterable.

Luna encendida, tu compañía alivia un poco las heridas, 
creas catarsis y ha pasado otro día.

lunes, 18 de julio de 2016

Bosques y cafeína

07 - 17
Jamás hubiera imaginado que me vería así, que podría despertar con el característico olor a verde; esa sensación. De libertad y frescura. Tampoco me habría visto preparando tazas de café mientras cubría mi cuerpo con un abrigo del doble de mi talla... Ahí estaba, a merced de los grillos cantores, con el ruido de mis pies en un piso crujiente, cubierto de ramas caídas y tierra. Atrapada en una película poética, sin necesidad de fruncir el ceño o regresar a calles adornadas de alcohol y tabaco; en ciudades coronadas por el murmullo del chismorreo.

A pesar de que mi camioneta no encajaba rodeada de los pinos, a mis ojos era confortante como la casa de una anciana que hornea galletas y bebe té. El color de la paz es el café, la alegría tiñe de verde el camino; todo lo que anhelan mis pies es caminar, amo la sensación de haber recorrido kilómetros infinitos...

Después está él, con sus ojos grises y la barba hirsuta, con la sonrisa inocente que creí no volver a ver en alguien jamás. Sobre sus brazos envolventes encajan mis sueños, hundo mi nariz en sus ropas... Pues la calidez de su aroma a bosque y cafeína no puede compararse. Nuestras miradas conversan entre sí, nos invaden los sonidos naturales, nuestros corazones hierven, somos los nuevos creadores de estrellas. Y yo aterrizo en sus manos que han sido mi destino favorito.

Él enciende el paraíso, le da más vida a la vida; comparte conmigo un mundo creciente. Él le da dulzor a mis alegrías... Todo viaja... viajamos, huimos, corremos a la altura de un ave, nos fundimos a un universo que resplandece.

Nosotros resplandecemos junto a él.

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