miércoles, 31 de diciembre de 2025

Recuento

He muerto muchas veces
y aun así regreso,
sin saber de dónde brota esa fuerza
que me levanta como un reflejo, no como una fe.

Me han pasado tantas cosas
que todavía me asombra conservar
un resto de cordura,
una astilla lúcida que no termina de romperse.

Tuve una adolescencia hecha de ruinas.
Un padre presente en el espacio
y ausente en la sangre:
promesas rotas,
manos incapaces de sostener,
una psique apagada a voluntad,
críticas como piedras,
abandono con coartada de normalidad.

De mi madre heredé escenas imposibles de olvidar:
sus intentos de morir,
la sobreingesta de pastillas,
la ebriedad feroz y abrumadora,
el desgaste físico,
la devastación psicológica.
Amarla fue aprender a sobrevivir en una casa en llamas.

A los catorce llegó el corte.
Hoy, en mis treintas, sigue aquí:
una jaula construida con hojas de afeitar,
un lenguaje secreto para el dolor
cuando no encontraba voz.
Conocí a la más devota de los demonios,
la que llaman anorexia.

El trastorno fue una liturgia cruel:
mi cuerpo sometido,
destrozado por dentro y por fuera,
mi vínculo con la comida
convertido en campo minado.

Después vinieron las drogas:
sedar el cerebro,
callar las voces
al precio exacto de una adicción.

Y sin embargo sigo.
No intacta.
No ilesa.
Pero aquí.

¿Cómo es que aún respiro?
Y más terrible todavía:
¿para qué,
y para quién,
continúo volviendo de la muerte?

martes, 30 de diciembre de 2025

Un bohemio que no come nada


Si me preguntas —
y soportas mi honestidad torcida—
eso era.

A eso aspiraba.
Ser una flaca sin destino:
escribir, fumar,
desaparecer despacio.

Me gustaba sentirme pequeña,
frágil hasta en los huesos,
llevar poemas de amor y de muerte
como quien exhibe costillas.

Casi flotar
por calles y puentes,
liviana de mundo.

Me regocijaba en la ropa que no me quedaba,
en el mareo constante,
en las tripas rugiendo,
el estómago gritando su salmo.
Manos frías.
Costillas marcadas.
Sí.
Eso quería ser.

Y aun así,
cada mañana
me levantaba con un cuerpo
que no sabía morir del todo,
un hambre que no era metáfora,
una vida terca
arruinándome el personaje.
Eso es lo imperdonable.

Hicimos el dolor


Como dice Brock: no tendré hijos.
Los muertos no se reproducen.

Lo que han hecho conmigo fue partirme en pedazos
y exigirme el milagro de recomponerme a solas,
sin manual, sin manos, sin testigos.

Si mi materia gris estuviera a la vista
huirías.
No por asco: por terror.
Hay pensamientos que no deberían respirar.

Todavía no entiendo cómo sigo inhalando este mundo,
cómo puedo andar,
cómo sostengo un cuerpo que ya fue abandonado.

Me hicieron un zombie funcional:
recorro kilómetros sin propósito,
con la violencia afilada para cualquiera que se acerque demasiado.

Ataco porque existir duele.
Ataco porque quedarse quieta sería morirme del todo.
Ya no puedo más.
No puedo.
No puedo.
Ya no.
Ya.

lunes, 29 de diciembre de 2025

Temor y temblor

Sí, en vez de escoger maquillaje, elegí un cóctel de medicamentos, nunca me importo la ropa en tendencia, yo fui de navajas y sangre. 

Mi fiesta de quince años fue la soledad de mi habitación, se me enseñó que no era un evento importante. 

Perdón papá, tu "plan nutricional" no te funcionó, me llevó al infierno y de la mano del diablo se me presentó el trastorno de la conducta alimentaria. Y nunca pude pararlo, sé que si me hubieras enseñado a comer desde el amor hubiera sido suficiente, que me amaras iba a hacer que me amara. 

Te amo, papá, incalculablemente, pero sí, me regalaste un daño que no tiene cura. Entre pastillas y crónica depresión. No todo es tu culpa, pero me quemaban las yemas de los dedos por escribir sobre esto. 

No vuelve


Me dolió
porque lo nuestro murió
antes de aprender a respirar.

Nunca te oí decir que me amabas.
Aprendí a soñarlo
como se sueña lo que no va a pasar.

Tu amor pesa
porque no tuvo nombre.
Fueron besos sin promesa,
cuerpos en tu habitación,
el silencio haciendo de testigo.

Contigo entendí esto:
hay amores que nacen sentenciados,
que no fracasan,
solo no vuelven.

Costura al alma


Viéndome ahí, llorando sola bajo una lluvia imaginaria,
no me quedó otra cosa que tomar hilo y aguja
y coser el alma
hasta que el sangrado cedió.

Cuando te fuiste,
por no voltearte a mirar,
no notaste que cargabas mi alma en la espalda.

Tuve que arrancármela de ti
para no morirme.
Nunca volviste.
Ni siquiera cuando grité.

Ahora apenas cicatrizo.
Por eso aún pienso en ti.
Pero sé que cuando la herida cierre del todo, te irás para siempre.

domingo, 28 de diciembre de 2025

Al fin te puedes ir


Debí decirte adiós desde hace tanto tiempo, lo pedías a gritos pero no te supe escuchar hasta ahora.


Sí, me dolerás toda la vida, lo inconcluso me obsesiona, lo trunco me rompió el corazón pero la única verdad es que ya no hay nada más que hacer, esto se murió y una parte de mí con él. 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Añoro el final del año


La verdad es que lo único que deseo ahora es que acaben las fiestas decembrinas, quiero que los malos recuerdos se esfumen, que se retire el dolor.

Lo que alguna vez representó alegría, ahora ha cavado un hueco en mi alma, y me ha dejado vacía.

Mi deseo navideño es despertar en enero.

martes, 23 de diciembre de 2025

Mar muerto

¿Qué soy después de ti?
De todo el dolor que dejaste en mí, del gran vacío del que no me recuperaré jamás.

Soy un cuerpo hueco, no hay nada ya dentro de mí, debería odiarte pero no puedo.

Soy el mar muerto desde que destrozaste mis nervios y quebraste mi corazón. 

miércoles, 17 de diciembre de 2025

Noche

Allá afuera hay sol,
pero en mi alma se espesa una oscuridad densa.
El silencio se queda conmigo;
me ha visto llorar a escondidas
y no se va.

En esta noche fría,
con convicción decido ser quien soy.
No finjo.
Tengo el espacio exacto para lamentarme en secreto.

Afuera el reloj insiste,
hay un sol abrasador y nubes limpias.
Aquí, en cambio,
en el centro del pecho,
habita una negrura peligrosa.
Mis trastornos también están aquí,
acostumbrados a nacer desde dentro.

Todos duermen.
Las calles están vacías.
La ausencia de ruido, a veces,
es una bendición.

Soy tan consciente de estar viva
que duele.

No sé si existo
o si ya nadie me ve.
Si muero, cinco personas me velarán
y me volverán ceniza.
Si vivo,
seguiré eligiendo la soledad.

La noche pesa.
Desnuda, quiero huir con dignidad,
pero me quedo a vivir en lo profundo:
es lo único que conozco.

Abrazo a una sombra.
La abrazo en silencio.
Este
siempre
ha sido
mi hogar.

martes, 16 de diciembre de 2025

Entre la sangre y el yugo

Me estaba desangrando
y todavía era una niña.
No dolía,
pero me asfixiaba.

La herida crecía como una planta enferma,
regada a diario por manos que decían amar.
Creció tanto
que agrietó las paredes del corazón
y mis costillas estallaron
como un Big Bang doméstico.

De cantina en cantina,
la familia en versión irónica:
música, risas forzadas,
juegos para tres niños
confundidos y aburridos.

De calle en calle,
la pareja que me dio la vida
gritaba y forcejeaba
mientras la velocidad subía
en un automóvil cualquiera.

El olor repugnante del licor
era la señal inequívoca:
el día terminaría mal.
Mi hermanito miraba las estrellas
deseando que amaneciera pronto.

¿Mi regalo de XV años?
Una navaja.
Más sangre.
Coagulándose en brazos y piernas
como un idioma que aprendí demasiado joven.

La que fue la bebé de mamá
terminó ofendida por la misma.
Y papá,
mi mentiroso progenitor,
nunca volvió para rescatarnos.
Abandonó a sus hijos,
a su creación,
desde el supuesto amor.

La niña ahora tiene treinta años.
Lleva una corona de espinas en la cabeza.
Mantiene una relación insana con su cuerpo
y con el demonio
que borderline se hace llamar.

lunes, 15 de diciembre de 2025

No le debo luz a nadie

La oscuridad que me abraza y escribo, no es solo un capricho más, es mi lenguaje para sobrevivir este mundo de locos. 

Por supuesto que duele y no puedo entender aún cómo es que teniendo al amor de mi vida y a mi mamá cuidándome aún en mi adultez, puedo vivir con un vacío crónico e intenso, que hace sacar poesía dolorosa de mis entrañas. 

Es cómo si no me quisiera hacer más feliz, hablar de la negrura de la existencia se me da demasiado bien. 

Escribo para no autolesionarme, para no tragar mil pastillas, para no atacar a los que amo. Escribo para no suicidarme. 

Trasmuto este caos en agonía domesticada, dreno todos los días un poquito de mi tristeza, escribiendo escupo mi gran necesidad de borrar la desazón. 

Velo por mi alma, dejándola hablarme de todo lo que le quema, el papel ahora es mi piel y la tinta mis antiguas navajas. 

Al acabar de escribir y de gritar por dentro, todo gira en un silencio que indica que, hoy, se acabó el poema. 

Dejo mi navaja en la mesa y sencillamente me voy. 

domingo, 14 de diciembre de 2025

Hasta que se sienta nada

Odio, ¡cuánto odio esta maldita sensación de recurrente vacío. A veces quisiera estar muerta para que mis órganos les sirvan a alguien que si valore su vida.

¿En qué espero convertirme? ¿Regresarán todos mis antiguos anhelos? ¿Dejaré de correr y por qué razón? Me siento tan cobarde y estos trastornos me hacen su perra.

Recaída tras recaída cada vez es más difícil levantarse y encontrarle algún propósito a todo esto? Tengo terror de jamás volver al que fui.

Solo recuerdo cómo te olvido, el licor vuelve los rostros en ángeles. Hoy el siempre se ha convertido en el jamás. 

sábado, 13 de diciembre de 2025

No era capaz de hacerlo

Empezaré a aplicar la de "no me importa, me da igual." Para absolutamente todo. 

Todos mis planes fallaron, ¿Para qué lucho contra la marea? Nada de lo que yo deseo se hará realidad, y aunque me duela, dejaré que el mundo gire, gire, y gire.

Ya no me importan mis reemplazos, porque ya no arde, pues tengo agravios de los que me debo encargar y afortunadamente no estoy sola y soy muy amada. 

Las ausencias ya no me dan miedo, si alguien viene a mi hogar será bienvenido. Y si no viene nadie me tengo a mí y a mis palabras en prosa auto publicada. Quién sabe, quizá algún día...

viernes, 12 de diciembre de 2025

Nada fue en vano

Han pasado mil cosas en un año, en solo un 2025 iba a morir y revivir varias veces. Me caí, traicioné y mendigué por un amor que no era mío, insistí y me aferré. 

¡Y lloré mil lagos!

Y a mi lado había un hombre durmiendo, soñando en quién sabe qué; ese alguien que me amaba con todo de si, lo suyo me entregó y emprendió un viaje de su natal Quito a Tuxtla Gutiérrez, el hombre que nunca dudo en estar conmigo, juntos hasta que la vejez nos alcance. 

Y él no lo tuvo nada fácil, tuvo que convivir con mi sombra el TLP: me ha visto cortarme, lanzar mis puños a la pared, quemarme la piel, él me llevo a suturarme. Y ha llorado, ESE hombre LLORÓ por mi bienestar. 

¿Por qué sigo pidiendo a alguien al que solo le importo su ego y apetito sexual?

Andrés ha limpiado mi sangre, con dulzura me levanta del suelo y me cura.

Le exigí paz a la vida y me trajo a Andrés a mí. ¿Por qué desagradecer así?

Dios sabe que te amo Andrés, solo él lo sabe, if not for You...

If Not For You!

jueves, 11 de diciembre de 2025

Puerto partida

No es algo romántico, después de ti y todas las partes que me has entregado de ti, no veo futuro sin que mi boca diga tu nombre. 

Aun así, sabes que elijo tu alegría por encima de mi ego, incluso si significara perderte. 

Psalmos

Sigo tomando pastillas blancas para funcionar, es la única forma de que las voces se callen, que mi cuerpo pare de burlarse de mí, que la anorexia y la bulimia paren de repetir el asco que hoy les provoco: "Después de todo lo que habíamos logrado". 

El vacío ha sido peor que el exceso de amor, todo ha cambiado y la verdad es que yo ya no soy aquel .

¿Se marchitará esta flor?

Estoy en el dilema de querer saber sonde estaré en el futuro y a la vez le tengo terror a lo que sea que venga ahora. 

Mi cuerpo ya se acostumbró a que todo salga terriblemente mal, creo que solo me queda hacerlo mejor que pueda antes de que la muerte me alcance.

Impulso, límite y paz

A veces creo que nunca aprenderé a vivir en este cuerpo que odio, que soy capaz de lacerarme la lengua otra vez para no comer nunca más. 

Mi mente me repite que soy un monstruo y yo la alimento de esta autoestima podrida. 

Concreto


Ojalá las personas supieran entender mi casi psiquiátrica forma de amar, para mí no se trata solo de encuentros improvisados y sexo .

A menos que mi corazón arda por un hombre, no podré creer que es amor. Mi manera de amar es fundirme con él, escribirle cien malos poemas de amor, en mi torpeza adorarlo hasta ahogarme de tanto tanto amor. 

Elijo cortarme


Todavía no soy feliz, en eso estoy, creo que elijo cortarme con el filo de todo lo que he elegido escribir.

Sé que todos me olvidarán, si no es que lo hicieron ya; no me importa si estás muy bien, yo sin ti tengo el corazón roto, pero aún vivo.

Tomé decisiones malas, pero me jacto de nunca haberme rendido. ¿Y tú?

Solo esperabas verme al amanecer, sin ansiedad por estar cerca mío, sin el deseo de solo tomar mi mano, de regalarme un beso. Solo esperabas verme como si fuera algo automático, fácil.

Y toda tu indecisión te explotó en la cara .

miércoles, 10 de diciembre de 2025

The Rose Galaxy

10/12/25

16:05



Amor de mi vida:

 

Sinceramente no sé que versión de mí soy cuando estoy peleando contigo sin una razón valida. No sé si me crees, pero es como si fuera otra persona, como si el mal tomara mi lugar, y no es sólo contigo, cuando me rebelo con mi mamá es más de lo mismo, tal vez menos porque ella me limita diciéndome palabras dolorosas para que yo me calle, y creo que está bien.

Andrés, yo te amo, tal vez no lo hago como en las películas románticas donde la mujer es casi perfecta, maravillosa, la mejor esposa. Y yo, te lo juro, aunque cambie para bien, jamás alcanzaré a ser esa mujer ideal en alma y cuerpo, que solo vive para hacerte feliz.

También he vivido para hacerte daño a propósito, para volverme loca y terminar contigo antes de que tú lo hagas, me adelanto a las desavenencias. Y te pido perdón por eso , aunque me duela, tenías razón, acabo por pedir perdón. 

Si, a veces dudo de estar contigo no es por ti, es por el daño que te he causado y que, peor, lo sigo causando. Y no desde el odio, sino del amor, un amor  tan fuerte que jamás podrías medirlo. En las estrellas tracé tu nombre y el mío, Alejandra quiere, anhela estar contigo para siempre. Y le pido a Dios que nunca te des por vencido, porque si tú no me dejas, yo no te dejaré jamás, sin importar nada.
 

Te amo para toda la vida,
Alejandra.